Música

The Avalanches rescata los sonidos olvidados de nuestra memoria en No Bad Memories

¿A qué suenan los recuerdos de nuestra infancia? Tal vez a la melodía de un comercial, al sonido de una computadora encendiéndose o a esos jingles que creíamos haber olvidado, para The Avalanches, todos esos fragmentos cotidianos esconden una historia y pueden convertirse en música, con esa idea como punto de partida, el grupo australiano presenta No Bad Memories, su cuarto álbum de estudio y una nueva exploración de los límites del sampling.

Cada álbum de The Avalanches nace de una obsesión creativa, en Since I Left You del 2000, su celebrado debut, el grupo construyó un viaje musical a partir de miles de fragmentos sonoros; con Wildflower en 2016, exploraron una psicodelia colorida y onírica, mientras que We Will Always Love You para el 2020 se adentraron en la conexión entre luz, sonido y espíritu.

Ahora este nuevo material marca el regreso de Robbie Chater, Tony Di Blasi y Andy Szekeres con una propuesta que mira hacia la memoria colectiva para descubrir cómo la publicidad, las marcas y la tecnología se han mezclado con nuestras experiencias personales lejos de limitarse a una colección de sonidos retro, el proyecto transforma esos vestigios de la cultura de consumo en un collage electrónico que oscila entre la euforia, la melancolía y la experimentación.

La exploración de No Bad Memories también se extiende a una lista de invitados que cruza generaciones, escenas y estilos musicales, entre las colaboraciones destacan Karen O, vocalista de Yeah Yeah Yeahs; John Glacier, Rivers Cuomo, de Weezer; Mike Patton, Panda Bear, Jamie xx y Haruomi Hosono, fundador de Yellow Magic Orchestra.

El álbum también reúne a figuras vinculadas con la experimentación electrónica, como Ryoji Ikeda, conocido por su investigación sonora y digital; Khadija Al Hanafi, asociada con el footwork; y Suzanne Ciani, pionera de la música electrónica que también contribuyó al desarrollo de identidades sonoras para marcas.

Por primera vez, The Avalanches acompaña uno de sus álbumes con una obra audiovisual de larga duración: una película de 35 minutos que combina acción real, collage y animación, y que comparte título con el disco, cuenta con la participación del actor Haley Joel Osment.

El título también es parte del juego: No Bad Memories proviene de un antiguo eslogan publicitario relacionado con un disquete de cinco pulgadas, un objeto que hoy evoca otra era tecnológica, la referencia resume el espíritu del proyecto, rescatar aquello que parecía olvidado y descubrir qué emociones sigue despertando.